divendres, 28 de juliol de 2017

Influència atàvica o una immanència inconscient?

Els Protocols i el missatge de Josep Pons Lluch (4)

 Jaume Mascaró Pons, antropòleg, escrivia un article a la Revista de Sant Joan del Diari Menorca de 2003, que titulava “Som els ciutadellencs misoneistes? (misoneisme significa aversió a les novetat, a les innovacions, sinònim de neofòbia) i l’article feia referència a l’advocat i antropòleg cubà Fernando Ortiz, que tenia família a Ciutadella i on va venir quan tenia només un any. Ortiz va viure aquí entre 1882 i 1895, (14 anys) i va ser alumne de Mestre Joan Benejam. 

Pilio Piris. Facebook - Fotos Antigues Ciutadella

 Ortiz va publica un “Estudio monográfico de las Fiestas menorquinas”, una conferència que va pronunciar a Madrid l’any 1901 i que va ser publicada a L’Havana, Cuba, l’any 1908. Diu un fragment, d’aquest “estudio”, que cita Mascaró a l’article:

 “Y la celebración en el siglo XX de una fiesta al estilo del siglo XV, nos hace comprender el caràcter altamente misoneista de los menorquines, que han logrado mantener una fiesta caballeresca peculiar a través de las varias dominaciones que ha experimentado la isla y de las transformaciones políticas de España”

 “Curioso es mencionar –escriu Ortiz- lo sucedido cuando la proclamación de la República espanyola. El pueblo contra el clero y la nobleza, dueño del municipio, quiso celebrar como siempre la Fiesta de San Juan y la celebró con ligeras variantes, nombrando en vez de un mayordomo noble a un concejal y sin que se resintiera el aspecto religioso de la misma, pues no falto clérigo que aceptase el puesto de mayordomo. Los republicanos -segueix Ortiz- eran enemigos del clero però ante la inveterada costumbre se celebró misa para la cabalgata y nadie puso reparo. Entretanto, los nobles con sus payeses celebraban en un cortijo la fiesta como si estuvieran en el interior de la Ciudad. No puede atestiguarse mejor el misoneísmo de la Ciudadela de Menorca”.

I seguim reproduïnt la crònica d’Ortiz. “Las fiestas caballerescas de San Juan en Ciudadela de Menorca, nos transportan ideológicamente a un estado social de cuatro siglos, nos hacen vivir por un dia, aquellos tiempos. (...) Procuren conservarlo los menorquines, que las fiestas hípicas no haran papel deslucido en la arqueología social, como no lo hacen los talaiots y taules, esos riquísimos vestigios de la civilización prehistòrica que con tanto celo han sabido conservar (...) ...es un deber de honrados y de cultos, mantenerlas en el mismo estado a que hoy han logrado llegar (parla de 1901); para prestigio de Menorca, para ensueño de románticos, para curiosidad de viajeros y para estudio de los hombres de ciencia”.

 I com ho va endevinar Fernando Ortiz!! Era un home intel·ligent, que va escriure açò quan només tenia 20 anys, i quan havia viscut a Ciutadella només 14 anys! Però mirau el que deia Joan Benajam al pròleg que li va fer a aquest llibret. Ja sabreu que Mestre Benejam va ser un agnòstic i republicà convençut i per tant no tenia massa afinitat ni amb la noblesa ni amb l’Església:

 “Mil veces he pensado yo sobre las razones que asistían a los menorquines y especialmente a los ciudadelanos para mantener en la època presente (recordem, 1901) unos espectáculos, fiel reflejo de los tiempos medievales, que el realismo moderno nos hace aparecer chocantes y no muy puestos en razón, y no sé si es por ciertos atavismos que nunca he conseguido estirpar de mi ánimo (...), lo cierto es que no quisiera que se alteraran ni desparecieran. Me declaro ipso facto, acérrimo partidario de todo el aparato, simulcaro o lo que fuera que se despliega en Ciudadela todos los años por San Juan, espectáculo el más popular y el más típico de cuantos he conocido”.

 Ja ho veis, ell, progressista com era, fa una defensa curosa de determinades formes de conservar l’antigor de Sant Joan, i no hi vol innovacions que la desvirtuïn.

(continuarà...) 



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